Herbert Marcuse - Eros y Civilizacion

Marcuse encontró en Freud la posibilidad de una praxis subversiva que desenmascarase cómo son los propios individuos los que inconscientemente reproducen e internalizan la represión de las sociedades capitalistas y comunistas, echando a perder toda revolución. Después de trabajar en la OSS (Oficina de Servicios Secretos) de EE.UU. para luchar contra el fascismo, Marcuse publicó Eros y civilización (1955), en la que sintetizó el pensamiento de Marx y Freud, eliminando el pesimismo de éste último que en su obra El malestar de la cultura, afirmaba que inevitablemente toda civilización estaba estructurada sobre la represión y el sufrimiento. Para Marcuse, los dos instintos fundamentales de la teoría freudiana, Eros y Thánatos, no desembocan inevitablemente en sistemas opresivos. En el propio inconsciente del hombre se encuentra la posibilidad de instaurar una sociedad no represiva que se fundamente en la liberación de los instintos, mediante una autosublimación de la sexualidad del Eros. Todo producto y actividad cultural (arte, filosofía, etc.) evidencia un impulso inconsciente en el hombre hacia la libertad y la felicidad, capaz de instaurar una nueva sociedad no represiva, en la que no se produzca un superávit innecesario de trabajo, ni restricciones innecesarias en la sexualidad, ni enajenación alguna, mediante la liberación de aquellos condicionantes históricos y sociales que reprimen el principio del placer.

Edward Hall - La Dimension Oculta

El tema principal es el empleo que el hombre hace del espacio que mantiene entre sí y sus congéneres así como la percepción que tiene del mismo. El autor crea el término ?proxémica? para designar las observaciones y teorías interrelacionadas del empleo que el hombre hace del espacio en tanto elaboración especializada de la cultura. Considera a individuos de distintos núcleos culturales: alemanes, ingleses, franceses, japoneses, árabes y estadunidenses. El objeto es saber hasta qué punto puede el hombre descuidar la dimensión que ha creado: la dimensión cultural, que en su mayor parte permanece oculta a nuestra mirada.

Comunicacion Para Principiantes

Comunicación para Principiantes analiza las distintas teorías y reflexiones acerca de la Comunicación: Teoría Matemática de Comunicación, el Estructuralismo, el Interaccionismo Simbólico, etc. Propone una aguda mirada en relación a los medios masivos y al fenómenos de la cultura de masas según los aportes del Funcionalismo, la escuela de Frankfurt, los estudios culturales, la tradición crítica francesa y las teorías que revalorizan las instancias de recepción mediática.

Lenin Para Principiantes

Con el peculiar sentido de humor con el que se distinguen los libros de Rius nos cuenta la vida y obra de uno de los personajes más representativos del movimiento comunista internacional, de Lenin.
Rius comienza su libro con el nacimiento de Lenin en la ciudad rusa de Simbirsk, a las orillas del Volga el 22 de Abril de 1870, nos explica la vida familiar y liberal al lado de sus padres y sus hermanos, sobre la militancia de su hermano mayor Alejando en las filas del anarquismo ruso con los “Populistas” y su participación en un intento de matar al Zar, el cual fue un fracaso, Alejandro fue detenido, juzgado y ahorcado el 8 de Mayo de 1887. Alejando fue una influencia muy importante en la vida de Lenin.

Universidad: La Educacion Clausurada

Universidad: La Educación clausurada
Ignacio Chiara
La universidad constituye el espacio privilegiado –tanto físico como psíquico– de encuentro entre el sujeto y el saber. Es, por tanto, un ámbito donde la discusión y la problematización de ese saber ocupan, o deberían ocupar, un lugar prioritario. Pues bien, es sabido que ya desde hace años –y hoy día de un modo más que evidente– la universidad es, más que un espacio donde se cultiva el saber, "un lugar donde se enseña una parte de la verdad oficial: su papel funcional es el de organizar el saber que una sociedad considera útil para su funcionamiento, y trasmitirlo a alguno de sus miembros".

Aquí se evidencia el intento por parte de la institución universitaria de operar una suerte de retorno a una educación de tipo escolástica, en la cual el profesor, oficiando de exégeta, transmite no sólo los contenidos, sino también la forma "correcta" en que estos deben ser interpretados. Esta repetición se trata, sin duda, de un intercambio "establecido bajo modalidades narcisistas en las cuales uno sabe que el otro lo reconoce como parte del grupo, no por lo que produce sino porque se atiene a cierto código". De esta manera se pone de manifiesto de forma patente la carencia, por parte de los profesionales encargados de la trasmisión, de una ética no sólo del saber, sino también y fundamentalmente del hacer.

A esta situación debemos sumarle otro componente (y que, paradójicamente, no es "un componente más"): el estudiante universitario, atrapado entre un modelo de educación que reprime el cuestionamiento, y una sociedad que condena el disentimiento y la propuesta de algo "diferente".

Resulta indispensable aquí identificar la problemática central: la posición que asume el sujeto, en primera instancia frente al saber que se le intenta trasmitir, y por ende también frente a aquel otro sujeto que busca trasmitírselo. Pero si allí nos quedáramos todo intento de estudio respecto de esto resultaría completamente estéril, ya que la cuestión de fondo es tanto mayor cuanto menos se la advierte: esa cuestión de fondo, esa base, es la clausura identitaria.



LA EDUCACIÓN CLAUSURADA

Cornelius Castoriadis afirma que la sociedad se instituye en la clausura. Clausura de su lógica, clausura de sus significaciones imaginarias. Ella fabrica a los individuos imponiéndoles aquellas y estas; fabrica, en consecuencia, primero y sobre todo –y con exclusividad, en la aplastante mayoría de las sociedades– individuos cerrados, individuos que piensan como se les ha enseñado a pensar, evalúan del mismo modo, dan sentido a lo que la sociedad les enseñó que tiene sentido, y para quienes estas maneras de pensar, de evaluar, de normar, de significar son, por construcción psíquica, incuestionables.

Esto significa que los modos en los que una sociedad piensa y se piensa, los parámetros bajos los cuales establece de forma positiva o consuetudinaria lo permitido y lo prohibido, no sólo tienen un origen histórico-social, sino que también constituyen al sujeto en lo que él tiene de psíquico. Y esto deja su huella fundamentalmente en la educación.

Estamos habituados a pensar la educación como el bagaje de conocimientos que, a través de un sujeto-supuesto-saber (traspolando el concepto de Jacques Lacan) le son trasmitidos a un individuo, quien debe incorporarlos. "La educación, desde esta perspectiva, se asemeja más a lo que conocemos como adiestramiento: el individuo ya no es sino un ser constreñido a adaptarse a las normas sociales, a las que aporta su consentimiento y en las que encuentra su goce, a los imperativos por interiorizar, según los cuales debe mostrarse lo más conforme posible a las órdenes de sus dirigentes, y no podrá menos que experimentar vergüenza si no es apto para obtener los resultados exigidos". La cultura se constituye así, al decir de Eugène Enriquez, en una estructura represiva que impide la individuación; dicho de otro modo, impide el acceso de cada persona al estatuto de un sujeto pensante y actuante por sí mismo, y poseedor de características discriminantes. En este caso, la normalidad no sería sino una normalización generalizada.

Lo que nos resulta preocupante son los efectos de esta clausura identitaria sobre el estudiante, y más aún si tomamos en consideración –y creo que estamos obligados a hacerlo– que ese estudiante es un sujeto psíquico y un actor social. ¿Qué perspectivas de un cambio social profundo podemos tener, si ese cambio no se opera con anterioridad en el sujeto particular?. ¿Qué esperanzas depositar en la idea de un futuro mejor, teniendo como base sujetos acríticos y conformistas?. Y aquí no se trata de clasificar a todos los estudiantes universitarios bajo un mismo rótulo, sino de ser coherentes con la realidad.

Se nos impone entonces como interrogante y como desafío: ¿De qué manera superar la clausura que nos impide posicionarnos como verdaderos sujetos humanos, que nos anula en nuestra capacidad de pensar, hacer, crear, imaginar? ¿Cómo pensar una educación apartada del aprendizaje reproductivo y repetitivo que se nos trata de imponer?.



LA RUPTURA REFLEXIVA

La clausura implica, entonces, que lo pensado no puede ser cuestionado en lo esencial. Ahora bien, cuando el pensamiento se vuelve sobre sí mismo y se interroga no sólo sobre sus contenidos particulares, sino también sobre sus presupuestos y sus fundamentos, ahí aparece la reflexión. Castoriadis considera que la reflexión es definible como el esfuerzo de romper la clausura en la que en cada caso estamos necesariamente cautivos como sujetos, provenga esta clausura de nuestra propia historia personal o de la institución social-histórica que nos ha formado, a saber, humanizado.

La reflexión es el núcleo de lo que Castoriadis llama proyecto de autonomía, autonomía del sujeto, y por tanto el surgimiento de la reflexión sólo puede darse a través de una conmoción y modificación de todo el campo histórico social, ya que implica la simultánea emergencia de una sociedad donde ya no hay verdad sagrada (revelada) y de individuos para quienes deviene psíquicamente posible cuestionar tanto el fundamento del orden social como el de su propio pensamiento. Por eso no basta con defender el derecho a la educación universitaria pública, gratuita y laica: hace falta también sostener nuestro derecho y nuestra obligación de pensar por nosotros mismos, de analizar, de criticar.

La verdadera reflexión es, ipso facto, cuestionamiento de la institución social dada, crítica de las representaciones socialmente instituidas. Implica siempre una ruptura del propio pensamiento con la lógica heredada y con la racionalidad impuesta desde otro autoritario, llámesele religión, Estado, mercado o como se quiera.

Todo pensamiento logrado establece a su vez una nueva clausura, y nos exige nuevamente a ese movimiento de reflexión-acción. Nos lo exige la preocupación por una educación crítica, nos lo exige la necesidad de un pensamiento libre y, finalmente, nos lo exige la lucha por nuestra autonomía como sujetos. Y para ello, no hay mejor comienzo que reflexionando. Citando nuevamente a Castoriadis, "sabemos perfectamente que los problemas que nos preocupan no pueden ser resueltos por medios teóricos, pero sabemos también que no lo serán sin una elucidación de las ideas".

Referencias Bibliográficas

"¿Produce la universidad un saber crítico? De la crítica de la Academia a la crítica en la Academia". Alexandra Theodoropoulou. Filosofías de la Universidad; Ediciones Colihue, Buenos Aires, 2001.

"Clínica psicoanalítica y neogénesis". Silvia Bleichmar. Amorrortu Editores, Buenos Aires, 1999.

"El inconciente y la ciencia". R. Dorey, C. Castoriadis y otros. Amorrortu Editores, Buenos Aires, 1993.

"Hecho y por hacer. Pensar la Imaginación". Cornelius Castoriadis. Editorial Universitaria de Buenos Aires (Eudeba), Buenos Aires, 1998.

"La institución imaginaria de la sociedad", Vol. 1: Marxismo y teoría revolucionaria. Cornelius Castoriadis. Tusquets Editores, Buenos Aires, 1999.


Revista de Psicoanálisis y Cultura
Número 17 - Julio 2003

Sobre los efectos subjetivos de las tecnologias...A proposito del desfibrilador y otros dispositivos

Sobre los Efectos Subjetivos de las Tecnologías A propósito del Desfibrilador y Otros Dispositivos
Sara E. Hassan


Estas líneas surgen a partir de un intercambio de ideas con cardiólogos, a propósito de una preocupación sobre los posibles efectos subjetivos en pacientes con patología cardíaca específica a quienes se implantó un desfibrilador .

Considero que estas reflexiones pueden hacerse extensivas a otros efectos subjetivos relatados y planteados por pacientes y registrados casi subliminarmente, tímidamente diría, por profesionales médicos, en relación a otras patologías y a otras tecnologías llamadas "invasivas" del cuerpo, o, en fecha también muy reciente, por la posibilidad de instalación de microchips, etc.

Es evidente que el avance de la ciencia, sus descubrimientos, y la creación de nuevos e ingeniosos dispositivos tecnológicos, inciden de modo creciente y definitorio en la vida contemporánea de muchas personas, produciendo beneficiosos resultados en el ámbito de la salud o como en es el caso del desfibrilador, en el síndrome de Brugada, permitiendo la vida.

Existe, no obstante, un desfasaje entre el cómputo de esos beneficios y la evaluación, en su complejidad, de los efectos subjetivos. No me refiero aquí apenas a algunos problemas o inconvenientes técnicos regulables que, en definitiva, resultarían mínimos en relación a las ventajas obtenidas por el recurso técnico.

Se trata aquí de poder situar, en su conjunto, este desfasaje, especie de "jet-lag", por así decir, producido entre el momento en que la tecnología invasiva entra en acción y la respuesta subjetiva desencadenada a partir de aquella que, como se sabe, es personal, se mide en otro tiempo: a posteriori . Es decir, los efectos subjetivos son del orden de lo particular de cada uno.

Entre la velocidad de la técnología y las posibilidades - el tiempo - de respuesta del sujeto se genera un hiato con consecuencias diversas, a veces impredecibles. Tiempo significa aquí no sólo período medible ( cuanto tiempo ) sino "como" , calidad de respuesta.

Entendemos habitualmente la tecnología, en su condición de instrumento, de medio para lograr un fín.

Voy a tomar aquí algunas ideas del filósofo Martin Heidegger que permiten avanzar en esta cuestión, sobre la esencia de la técnica, , desarrolladas en conferencia del 18 de noviembre de 1953, en el Auditorium Maximum de la Escuela Superior Técnica de Munich, titulada "La pregunta por la tecnica".

Este filósofo diferencia entre lo que es técnico – el instrumento – lo que aparece en un primer plano, como elemento de dominio de la naturaleza, y por otro lado, la esencia de la técnica, que resulta de interrogar lo que ella causa, el modo en que ella produce algo. Es decir , su verdad –aléthéia, en griego, lo que por ella se revela o aparece.

Heidegger entiende que, esencialmente, la tecnología "revela", descubre algo, acometiendo a la naturaleza en un desafío o provocación que denomina "estructura de emplazamiento" (según una de las traducciones mas habituales al español del término específico, en alemán, Gestell ).

Emplazamiento, de emplazar, según el diccionario de la Real Academia Española, significa dar a alguien un tiempo (la cursiva es mía) determinado para la ejecución de una cosa. Citar a una persona en determinado tiempo y lugar, especialmente para que dé razón de algo. En Derecho, citar al demandado con señalamiento del plazo (otra cursiva ) dentro del cual necesitará comparcer en el juicio para ejercitar en él sus defensas, excepciones o reconvenciones. Emplazar, en otra acepción, es también poner una cosa en determinado lugar. Se usó primeramente hablando de las piezas de artillería.

Estas definiciones indican que el tiempo en cuestión es un tiempo dado desde una exterioridad determinada, decretado, podríamos decir.

Por otra parte, señala Heidegger que lo que se convoca o solicita es algo dado en forma inmediata, disponible en el emplazamiento, apto para ser demandado para otra solicitación. Lo así requerido

"tiene su propio lugar de estancia, su propia plaza,", su próprio estatuto, denominado por el autor Bestand

( en alemán), traducido como "mera subsistencia" o "existência", "standing reserve", según traducciones en diferentes idiomas, que no se recubren y acentuan diferentes aspectos del término, y dice n de un estado peculiar resultante del efecto tecnológico.

Si trasladamos estas reflexiones a la tecnología médica y sus efectos en el cuerpo, podemos encontrar elementos para pensar el interjuego y el compromiso de los tiempos, tecnológico y humano.

Es interesante que, desde estas perspectiva, la expresión misma "tecnología invasiva" resulta hasta cierto punto un pleonasmo o redundancia ya que, por definición la tecnología implicaría, en su esencia, una cierta coacción. Y esto, no porque la tecnología sea buena o mala sino por su propia condición, según vimos.

El efecto mas directo y verdadero, a nivel de la subjetividad, se comprueba en la clínica por el nivel de angustia producido en los sujetos sometidos al estímulo tecnológico , con sus concomitantes biológicos conocidos, "palpables" en la clínica. Lo que posiblemente no se conozca tanto, o más aun, se tienda a desconocer por falta de recursos para lidiar con ellos, son las mediaciones simbólicas, de lenguaje, de tiempo necesarios para la integración de un cuerpo extraño tecnológico. No parece tan obvio, según muestra la clínica, que todo deberá ocurrir "sin problemas", o sea, en absoluto silencio.

Asi , podemos pensar que la eclosión creciente de paroxismos de angustia, habitualmente conocida como "trastorno de pánico", no deja de tener relación con los múltiples acometimientos, tecnológicos o no ,a los que el sujeto contemporáneo está sometido. Estos convocan a una respuesta inmediata, desorganizada, del cuerpo : "patología", o respuesta auténtica de un sujeto ....sin tiempo?. O, de un modo mas extremo, respuesta de una época, de un tiempo sin sujeto.

Sara Elena Hassan



Revista de Psicoanálisis y Cultura
Número 16 - Diciembre 2002

Daniel Bell - Las Contradicciones Culturales Del Capitalismo

La relación entre la estructura socioeconómica de una civilización y su cultura es, quizá, el más complicado de todos los problemas para el sociólogo. Una tradición del siglo XIX, tradición profundamente impregnada de las concepciones marxistas, sostenía que los cambios en la estructura social determinaban el alcance imaginativo del hombre. Una anterior visión del hombre –que lo veía como homo pictor, el animal creador de símbolos, más que como homo faber, un animal creador de herramientas– lo consideraba como la única criatura capaz de prefigurar lo que luego "objetivaría", o construiría en la realidad. Así, atribuía al ámbito de la cultura la iniciativa del cambio. Cualquiera que sea el grado de verdad de estos viejos argumentos con respecto al pasado, hoy la cultura ha adquirido suprema importancia; lo que el artista se representa en la imaginación anuncia, aunque sea ocurrente, la realidad social de mañana.

La cultura ha adquirido importancia suprema por dos razones complementarias. En primer término, la cultura se ha convertido en el componente más dinámico de nuestra civilización, superando hasta al dinamismo de la tecnología. Hay actualmente en el arte –como ha venido ocurriendo de manera creciente en los últimos 100 años– un impulso dominante hacia lo nuevo y lo original, una búsqueda consciente de formas y sensaciones futuras, de tal modo que la idea del cambio y la novedad superan las dimensiones del cambio real. En segundo término, en los últimos 50 años, aproximadamente, se ha producido la legitimación de este impulso cultural. La sociedad acepta ahora este papel de la imaginación en lugar de considerar, como en el pasado, que la cultura establece una norma y afirma una tradición filosófico-moral con relación a las cuales lo nuevo puede ser medido y (por lo general) censurado. En verdad, la sociedad ha hecho más que aceptar pasivamente las innovaciones: ha proporcionado un mercado que enorgullece ávidamente lo nuevo, porque lo cree superior en valor a todas las viejas formas. Así, nuestra cultura tiene una misión sin precedentes: es una búsqueda oficial e incesante de una nueva sensibilidad,

Por supuesto, es verdad que la idea de cambio domina también la economía y la tecnología modernas. Pero los cambios en estas se hallan limitados por los recursos disponibles y los costos financieros. También en política la innovación está constituida por las estructuras institucionales existentes y, en cierta medida, por la tradición. Pero los cambios en los símbolos expresivos y las formas, por difícil que pueda ser para la masa del pueblo absorberlos rápidamente, no hallan resistencia en el ámbito mismo de la cultura.

Lo singular en esta "tradición de lo nuevo" (como la ha llamado Harold Rosenberg) es que permite al arte liberarse de trabas, destruir todos los géneros y explorar todas las formas de experiencia y de sensación. Hoy, la fantasía cuesta poco (¿hay algo que sea juzgado extraño o execrable hoy?), fuera del riesgo de la locura personal. ¡Y hasta la locura, en los escritos de teóricos sociales como Michel Foucault y R. D. Laing, es considerada ahora como una forma superior de verdad!. Las nuevas sensibilidades y los nuevos estilos de conducta asociados a ella son creados por pequeños círculos que se dedican a explorar lo nuevo. Y puesto que lo nuevo es un valor en sí mismo y halla poca resistencia, la nueva sensibilidad y su estilo de conducta se difunden rápidamente, transformando el pensamiento y la acción de la masa cultural (sino de las masas populares más amplias), este nuevo y vasto estrato de intelectualidad, en el conocimiento y las industrias de comunicaciones de la sociedad.

Junto a esta exaltación de lo nuevo, ha surgido la ideología, conscientemente aceptada por el artista, de que ele arte mostrará el camino, será la vanguardia. Ahora bien, la idea misma de avanzada –de un equipo que conduce el asalto– indica que el arte y la cultura modernos nunca se permitirían seguir como "reflejos" de una estructura social subyacente, sino que, por el contrario, iniciarán la marcha hacia algo totalmente nuevo. De hecho, como veremos, la idea misma de avanzada, una vez aceptada su legitimidad, sirve para institucionalizar la primacía de la cultura en los campos de las costumbres, la moral y, en última instancia, la política.


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Skinner B.F. - Conducta Verbal

Conducta Verbal (en inglés: Verbal Behavior) es un libro escrito en 1957 por el psicólogo B. F. Skinner en 1957. En esta obra, el autor analiza la conducta humana, cubriendo lo que tradicionalmente llamado lenguaje, lingüística o habla. Para Skinner, la conducta verbal es simplemente conducta sujeta a las mismas variables controladoras que a la otra conducta operante. El libro Conducta Verbal es casi completamente teórico, involucrando poco trabajo experimental por sí mismo. La obra es consecuencia de una serie de presentaciones magistrales llevadas a cabo en la Universidad de Minnesota a principios del decenio de 1940 y desarrolladas más allá en sus summer lectures (ponencias estivales) en Columbia y las William James lectures en Harvard en la década antes de la publicación del libro. Una cantidad creciente de investigación en conducta verbal se ha estado llevando a cabo desde su publicación, especialmente en la última década del siglo XX.


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Laurence Shapiro - La Inteligencia Emocional De Los Ninos

A pesar del terrible estrés que domina nuestra vida, la sociedad da poca importancia a las presiones que los niños enfrentan en cada etapa de su desarrollo. Ya se trate de los problemas cotidianos en la escuela o de temas más importantes, como el divorcio y la muerte, niños de diferentes edades necesitan desarrollar diferentes capacidades emocionales para enfrentarse a esas dificultades.Con la mira puesta en la forma de enseñar a los niños estas capacidades, el Dr. Shapiro ofrece docenas de actividades y juegos divertidos y fáciles que los ayudarán a resolver sus problemas, cooperar con los demás y aumentar la seguridad en sí mismos. Una lista permitirá a los padres evaluar en qué medida están desarrollando el cociente emocional de sus hijos.Entre otros temas, los padres encontrarán consejos prácticos y accesibles para enseñar a sus hijos a entablar amistades y conservarlas, trabajar en grupo, soportar las burlas, motivarse cuando las cosas se ponen difíciles y superar sentimientos negativos, como la ira o la timidez.

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Crispo, Figueroa y Guelar - Anorexia y Bulimia Lo que hay que Saber

Este libro ofrece en primer lugar una clara descripción de los trastornos de la alimentación, sus causas, su diagnóstico y los daños que producen. Determinadas constelaciones familiares pueden favorecer esta patología y hay personas más vulnerables a este tipo de trastornos de su personalidad y grado de maduración. Un factor de gran incidencia en este problema es nuestra sociedad postindustrial, marcada por una ética y una estética determinadas que priorizan la imagen externa por encima de cualquier valor.-En un 90 por cien las afectadas por este trastorno son mujeres. Los autores ofrecen una amplia orientación sobre las posibilidades de recuperar un control natural y equilibrado del cuerpo para evitar las agresiones a la salud y explican técnicas eficaces que se pueden aplicar fácilmente con la supervisión de un médico especializado.



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